sábado, 18 de noviembre de 2017

NAMOBUDDHA

Empezamos la mañana con una caminata de unos 4 horas, atravesamos valles y ríos por puentes colgantes y cruzaremos pequeños pueblos con auténtico sabor nepalí hasta el Monasterio y la Estupa de Namobuddha, una de las edificaciones budistas más importantes de Nepal. Antes de llegar tenemos que pasar por una colina repleta de "banderitas de oración" que hondean al viento, ofreciendo a la vista un espectáculo fabuloso. Es un momento para impregnarte de toda la espiritualidad del lugar y disfrutar de una vista espléndida. El espectáculo de las banderas de oración, agitadas por el viento, es fascinante. Todos hacemos fotografías para retratar el momento, tras esta breve parada, nos encaminarnos hacia la Estupa. De origen tibetano la construcción de está Estupa esta tras una leyenda muy bonita que nos cuenta Kishor. La Estupa está construida sobre los huesos y el pelo del príncipe Mahasattva y está situada en una ladera. Él era un príncipe y también el más joven de tres hermanos. Un día los tres hermanos iban caminando por el bosque y vieron a una tigresa que acababa de dar a luz a sus cachorros.
Figura de la tigresa con sus cachorros
La tigresa se encontraba muy debilitada por el parto y hambrienta, por lo que no se podía mover. Los hermanos la vieron y se fueron para el palacio, pero Mahasattva decidió volver y ofreció su carne en sacrificio para dársela de comer a la
tigresa. Cuando sus hermanos fueron a buscarle sólo encontraron sus huesos. La Estupa fue construida encima de ellos. La Estupa es un lugar especial para los budistas y se acercan hasta aquí desde todas las partes del mundo, para realizar sus oracionesofrendas. Nosotros no siendo menos nos ponemos a esperar en la cola y realizamos nuestra ofrenda, encendiendo las velitas correspondientes y también tocando la campana.
Niño realizando ofrenda

Relieve en el altar donde se muestra la leyenda de la tigresa
En un lado de la  colina se encuentra el Monasterio Thrangu Tashi Yangtse, que acoge en la actualidad a más de 250 monjes. El Monasterio de Namobuddha es un lugar bastante bonito, e ideal para practicar la meditación. Es uno de los más activos e importantes en la actualidad y a cuyos muros llegan a meditar muchos occidentales a los que es posible que nos encontremos por allí con sus túnicas de color azafrán. Pudimos ver una hilera con innumerables ruedas de oración, las cuales había que ir girando en el sentido de las agujas del reloj, para que así el viento llevará nuestras plegarias y oraciones lo más lejos posible.


El Monasterio es precioso, con sus tejados dorados  con múltiples decoraciones, vemos monjes yendo y viniendo de un lado para otro. Supimos que para los padres era un honor que sus hijos se dedicarán a la vida monástica y que se convirtieran en futuros monjes. Los niños y jóvenes están estrictamente dedicados a la práctica de las disciplinas budistas, dedicándose a la oración, la memorización de las escrituras sagradas, y renunciando a todo tipo de comodidades para vivir en austeridad, y gran sencillez.

Tenemos mucha suerte porque durante nuestra al visita Monasterio vemos que se celebra el cumpleaños de Rimpoche.  Este es un título honorífico de carácter religioso utilizado frecuentemente dentro del budismo tibetano, generalmente reservado para los lamas reencarnados y para los reconocidos por las autoridades respectivas como lamas de confianza o lamas de gran estima. Algunas veces este título se otorga a los maestros espirituales que son altamente estimados por sus estudiantes. Se esta celebrando una PUJA (celebración),  en su honor y presenciamos una serie de actuaciones y danzas tradicionales (Danza Cham). Es una animada danza ejecutada con máscaras y disfraces, siendo acompañada de música tocada por monjes usando instrumentos musicales tradicionales del Tíbet.  Estos bailes son considerados como una forma de meditación y una ofrenda a los Dioses.


Nos obsequian con un té con leche y unas pastas y disfrutamos del espectáculo con bailarines y figuras ataviadas para la ocasión con trajes tradicionales de vivos colores, representando escenas de Dioses y héroes ancestrales todo ello con una música que sale de instrumentos tradicionales, que te envuelve durante todo el festejo. Al terminar la celebración es el propio Rimpoche quien va pasando de camino hacia el Monasterio dando sus bendiciones a toda la gente que se encuentra allí, (monjes, hombres, mujeres, niños, etc...), el momento es único y muy emotivo, de una gran solemnidad, sin lugar a dudas, será otro de los momentos inolvidables de este viaje.

Danza Cham por Rimpoche en Namobuddha
Rimpoche en su celebración

Estupa de Namobuddha
Seguimos a la procesión de monjes y del restos de las personas que van detrás de Rimpoche. Una vez que se han terminado todos los actos que había por la celebración de su cumpleaños, y aunque el día ha ido avanzando y ya esta atardeciendo, no nos lo pensamos y decidimos encaminarnos hacia la Estupa de Namobuddha. El paisaje es espectacular, la Estupa está rodeada de miles de banderitas de oración, que a través del viento liberan los buenos deseos y peticiones de las personas. Cada color de la bandera representa un elemento: el fuego, el agua, la tierra y el cielo. También está rodeada de ruedas de la oración que no dudamos en girar para cumplir con la tradición y al mismo tiempo dar una vuelta alrededor de la Estupa en sentido de las agujas del reloj. (Se pueden dar una vuelta, tres u ocho, eso a decisión que tenga cada persona). Vemos también un altar pequeñito con muchas velitas pequeñas encendidas y otras que aún faltan por encender.


Después seguiremos una media hora más hasta la colina donde se encuentra nuestro alojamiento, el Namobuddha Resort. La vista nos deja atónitos y sin palabras. Si el día está claro, desde la terracita donde podemos tomar o un refresco, se ve la parte de delante de la cordillera del Himalaya. Unas vistas espectaculares. El resort es precioso. Un lugar tranquilo que invita a la meditación y el descanso, nos viene de maravilla después de un día tan intenso y emocionante con tantas visitas. Nos alojamos en pequeñas cabañas rodeadas de huertos orgánicos, que son el lugar de donde proviene la deliciosa comida que más tarde nos sirven en este alojamiento.






* Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta los datos obtenidos a través de wikipedia, y las propias experiencias vividas durante el viaje. (Fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo).

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